17/5/07

La historia sin fín

Pues fue así:

Boyacá esquina Nueve de Octubre, ya de noche las farolas curiosas, se escondían se encendían,
diría como se dice; no había nadie entre tanta soledad, la niña de los fósforos, Hansel y Gretel que siguen encontrándose, talvez, pero en sí, muchas personas no habían. Las bombas de agua de los edificios, de los bancos, brillan tan limpias y parece que nadie nunca las va a poder abrir, que pena con esa cadenita tan de pompa.

Siguiendo por los rieles del tren una enorme sombra veo que se acerca, esquina derecha vereda izquierda, el viento brinca de alegría, arriba de un árbol esta Vassilissa la Hermosa, arranqué del citatorio de una mujer policía un pedazo de papel y ella gentil, detrás de su oreja saco su lápiz dibujando una espiral en mi cabeza me lo dio.

Era un hombre alto y muy gordo el que se acercaba ya la sombra se convertía en hombre, caminaba yo hacia adelante controlando cada dedo del pie, agarrando el puñal, y un "usted disculpe" en la misma mano, caminaba preparado para contestar cualquier pregunta, que tensión, que ajetreo mental, metro setenta de ancho, mínimo pienso...¿ porque lleva gafas oscuras¿, ¿porque ese sombrero? y que tremenda chaqueta de cuero negro, ahí, cuando la gran sombra del medio nunca tomo forma, y era una inmensa chaqueta negra, me quede paralizado, ¿el ipod? lo deje en la casa, bueh...mañana empezare el papeleo para la cedula, la licencia, el carne de canalla, el rock and roll que me alentaba, todo lo volveré a conseguir.

-Sabes que debo de hacer para llegar a Tirso de Molina, me pregunto sin inmutarse.

Yo apretaba el puñal que estaba en mi bolso, ya había soltado la frase,

-¿Tirso de Molina?, ¿dirá usted por la calle del pez?

Se saco las gafas y era el mas envejecido Marlon Brando, con la camisa rota,
con un inmenso chaleco de cuero negro, ¿que hace Marlon Brando preguntando por Tirso de Molina en la Calle Boyacá?, diriase Guayaquil, Ecuador justo en el Downtown,
su imagen inmediata para mi fue que el tipo esta hecho mil mierda, pero dirá usted : el sabrá porque, y la razón existe; nada se parecía al Don Corneole, ni a mi inmenso amigo el Coronel Kurtz, que pasión a la locura, el verbo distendido y que no se pierde porque no quiere.

-Deseo saber que hacer para llegar a Tirso de Molina, mejor antes de las diez de la mañana.
No me digas de lo que te distes cuenta, y dame mi respuesta.

Que carácter podrido... olvide el puñal, tan malo Brando no puede ser.
Y si, deje de pensar en el cinerama de mi cabeza, mire alrededor hacia las esquinas buscando siempre la dirección, y como saben, no habían, ¿por que no?, porque así nos gusta mas.

Arrojo a mi pecho sin Rock un montón de billetes…

*Gabriel Garcia Marquez

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