3/5/08

Tiempo

Pondré un gran pedazo de hielo,
que sirva de anestesia,
soy fuego al que le duele incendiar,
en una poesía que no ahorra control.

Es bella música que me lleva al circo,
cuando sale a escena la felicidad,
la neblina a veces es esperanza,
a lado de mi propio camino,
estoy aun bien, estoy viéndome ir.

Adiós, semillas dolientes,
cosas que se van a tiempo,
se quebró de tormenta,
y hubo soledad en la plaza,
en la noche de las estrellas,
en ojos que viven para ver adentro,
alma que imagina tocar alguna oración.

Llora, ríe, escondidas, realidades,
veo irse y veo cambiar tu nombre,
piedras ardiendo por mi fogata,
arena y tierra mojadas de calma,
hay sangre que se refleja en el fuego,
siempre estarás libertad,
entendiendo otras cosas,
siempre estas libertad,
enseñándome a ver con el corazón.

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