13/5/08

Haciendo tratos a tus ojos

Vengo y voy a lo profundo de un cielo,
donde la cárcel siempre sea veneno,
y un ave enjaulada el mayor olvido de un color,
no soy parte de ningún numero ni es duro morir.

Cree mi alma estar tranquila y no lo logra decir,
baby, me veo muy bien en los charcos camino a casa,
no pierdo mi precioso tiempo, aun guardo secretos,
las risas sin su agüita caliente para besarla arriba del tren.

Aterriza una mezcla de presente y ahora,
que me roba abrazos que dichoso guardaba,
a salvo de ninguna buena influencia, a salvo de mi,
entre los telones viudos de la obra de amor que no ha nacido.

Una sombra me cubre con su cariño y apuestas perdidas,
si Dios todavía tiene amigos, si ya murió el pecado,
desearía, desearía tanto ser un valiente corazón,
alma que no tiene precio, con su condición de desalojada.

Soñé aterrizar en lejana ciudad,
ver sus gatos verme, ciudad de las bicicletas,
bicicletas robadas, mentiras con fe, que adornaditas…
lloraba un niño, un hombre iba preso, un día muy normal.

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